Posibilitar que las familias desde la corresponsabilidad reconozcan la importancia del proceso por medio de la terapia individual, grupal y terapia familiar.

Desde el área social se busca desarrollar o adquirir herramientas que permitan reconocer el valor que tiene el ser humano, promoviendo el acompañamiento familiar y por ende generando una red apoyo a mediano y largo plazo, involucrando directamente a padres, madres, hermanos, tíos, hijos y amigos en la importancia de crear en el usuario otra historia de vida personal, familiar y social, y a partir de ello promover y/o participar desde la corresponsabilidad en iniciativas de bien común empezando por sus familias.

Para lo anterior se realiza terapia individual, donde cada usuario será atendido por un profesional en el área social, que le permita reconocer la realidad individual y social. Entender como las relaciones al exterior o interior del grupo familiar se construye, deconstruye desde los procesos de interacción que están permeados por aspectos biológicos, psicológicos, sociales, culturales, económicos y ambientales.

Se realiza terapia familiar buscando fortalecer los vínculos afectivos positivos que promuevan límites y normas claras: lo anterior se fortalece por medio de procesos reflexivos donde los diferentes integrantes del grupo familiar y social reconozcan que el discurso (comunicación) enseña y el ejemplo arrastra. En la formación familiar se reflexiona desde los deberes y derechos que se tiene como integrante de un grupo, lo cual es importante para todo ser humano y que posibilite una adecuada conciencia a nivel familiar y social.

Se realiza terapia grupal, donde se busca fortalecer interacciones positivas, por medio de estrategias que lleven a reflexionar a los usuarios procesos bidireccionales o que van en doble vía mediados por la comunicación asertiva.
El ser humano es un construir cotidiano y en su afán por construirse, construye el mundo en el que vive y disfruta.